Lema curso 2017/2018

Acoger, acompañar y sembrar de nuevo.

JUSTIFICACIÓN

Acoger en el entorno educativo, es un proceso que se establece mediante relaciones desinteresadas que emergen del corazón y del hecho de ser humanos. Porque no sólo estamos en la capacidad de aprender conceptos y teorías, también necesitamos recibir de quienes tenemos a nuestro alrededor afecto, comprensión, empatía y una guía.
El acompañamiento conlleva no sólo el hecho de hacer compañía físicamente a los alumnos, sino de establecer una dinámica con ellos en el centro educativo y en un tiempo determinado, como son los cursos escolares, para ofrecerles un direccionamiento y guía en todo su proceso educativo.
Como educadores tenemos continuamente que estar sembrando siempre de nuevo, sin cansarnos y haciéndolo siempre con ilusión, alegría y responsabilidad. Como cristianos, ttodos somos llamados a vivir la novedad del Espíritu, que es quien puede hacer nuevas todas las cosas, quien sostiene y anima nuestra acción evangelizadora, quien suscita en nosotros, con sus inspiraciones, el dinamismo de la fe y el dinamismo del amor, para dar siempre gratis lo que gratis hemos recibido.
El papa Francisco insta hoy a buscar, acoger, y acompañar al hombre contemporáneo y aboga por hacerlo con fidelidad, con una verdad que no responde a modas y con una caridad que “no señala con el dedo para juzgar a los demás”.

VALORES QUE SE DERIVAN DEL LEMA

Como es costumbre cada curso, del lema se van a derivar tres valores que se irán trabajando a lo largo del curso, haciéndolo coincidir con cada uno de los trimestres.
La acogida : “ te recibo con los brazos abiertos”
Como educadores tenemos la obligación de acoger a nuestros alumnos como nos vienen. Acogerlos en su situación actual. No podemos seleccionarlos a nuestra medida. La acogida se manifiesta cuando un educador recibe amablemente a un niño, se hace responsable de sus necesidades y trata de resolverlas porque el papel del docente no sólo es ofrecer conocimientos, también es dar afecto, comprensión y empatía a un niño que llega de su casa con un pasado, unas costumbres y un contexto que lo definen y le ayudan o dificultan su proceso de aprendizaje. Es analizar y comprender eso que afecta al niño y ayudarle a comprenderlo y cambiarlo mediante el desarrollo del sentido crítico.
El acompañamiento : “ estoy contigo”
En el ámbito educativo, acompañar significa guiar al estudiante y analizar e interpretar sus contextos con el ánimo de brindarle una educación acondicionada a su situación particular. Es guiar y orientar a los estudiantes desde los procesos de aprendizaje, para propiciar el desarrollo de sus potencialidades cognitivas, afectivas y sociales. Este acto de responsabilidad se practica desde el afecto que merece todo aquel que necesita conocer el mundo para ser parte de él y requiere de un guía quien afectuosamente le muestre el camino. Si en el apoyo del alumnos partimos del “ estoy aquí” , la frase que nos debe mover en el acompañamiento del alumnado es “ Estoy Contigo”.
Pero acompañar no sólo es una competencia del contexto escolar. De hecho, el acompañamiento se inicia en el ámbito familiar, como expresa Mèlich (2002) “si hemos nacido y continuamos vivos es porque hemos sido acogidos y esta acogida hace que establezcamos relaciones con los otros, relaciones igualmente ambiguas, de amor y de odio, de alegría y de tristeza” (p. 18).
Ilusión, alegría y responsabilidad: “ Cada día siembro con ilusión, alegría y responsabilidad”.
Se tratar de sembrar de nuevo con ilusión, alegría y responsabilidad.
No debe perderse de vista, la importancia que tiene la alegría en nuestra tarea educativa. Los padres y maestros debemos ejercer la alegría dentro de sus actividades, así como en el trato con sus semejantes, a fin de que el niño crezca teniendo como ejemplo de Alegría a sus maestros, padres y madres.
La ilusión sirve para no rendirnos, para llenarnos de aliento y empujarnos a conseguir nuestros objetivos cada curso escolar. Y hay que renovarlas día a día para que no se agoten. Porque cuando nos ilusionamos nos sentimos bien, nos sentimos plenos y motivados.

OBJETIVOS DEL CURSO

Para Profesores:

1. Tener como modelo a Jesucristo, maestro y pastor, para realizar esta triple tarea (acoger, acompañar y sembrar), con ilusión, alegría y responsabilidad.

Para los Alumnos:

2. Mantener actitudes de acogida y acompañamientos con sus iguales durante todo el proceso educativo.

Para las Familias:

3. Hacer que las familias se sientan protagonistas en esta triple tarea.